De Tierras Lejanas Te Llamé

Cómo un joven del Tercer Mundo, obedeciendo al llamamiento de Dios, llegó a ser misionero en el mundo Occidental.

Un enfoque diferente de las misiones. Por Neel Wijesinghe

Entre numerosos libros acerca de las misiones o sobre conferencias misioneras, encontramos títulos como Hasta los confines de la tierra o Hacia tierras lejanas. Tales títulos son frases extraídas directamente de las Escrituras que expresan correctamente el desafío de las misiones a los habitantes de aquellas partes del mundo donde el evangelio no ha sido establecido.

Aquí encontramos un libro con el título a la inversa: De tierras lejanas te llamé. La implicación es clarísima: El Evangelio no solo se extiende a tierras lejanas, sino que ahora se trae de ‘tierras lejanas’. Un fenómeno de lo más emocionante se está desarrollando en el mundo entero y la iglesia universal reconoce su responsabilidad: responder al gran mandamiento de Cristo y llevar el evangelio a todo aquel que no Lo conoce.

Calculamos que, a principios de los 90, alrededor de 36.000 misioneros del tercer mundo estaban sirviendo en situaciones interculturales. Suponemos que en el nuevo milenio los misioneros del tercer mundo serán más numerosos que los de las naciones occidentales.

Uno de los pioneros de este movimiento es Neel Wijesinghe, originario de Sri-Lanka, y, por tanto, procedente del llamado tercer mundo. Actualmente está sirviendo como misionero en una parte del mundo que, geográficamente, pertenece a Occidente; es decir, a las naciones que envían misioneros ¿Desde cuándo los misioneros de la “Sri-Lanka pagana” vienen a la “España cristiana”? ¡Lee y descúbrelo!

Esta es la fascinante historia de un joven que sintió la llamada de Dios en su vida y decidió obedecerle. Los pasos en la fe que Neel fue requerido a dar con frecuencia nos dejan sin palabras. La manera de cómo Dios le dirigió desde su tierra natal hasta un ministerio intercultural nos apasiona. La historia de su compromiso y de su matrimonio con Yolène es emocionante y el desarrollo de su vida y su fe son un reto.

Neel es uno de esos misioneros capaces de evolucionar en diferentes culturas, de entablar relaciones con otras personas, apreciar sus costumbres y dominar sus lenguas. Su conocimiento del español es tan completo que en diversas ocasiones ha realizado trabajos de traducción simultánea, tarea en la que pocas personas resultan competentes.

Las pruebas y penalidades que Neel y Yolène han tenido que soportar han sido suficientes como para desanimar a cualquiera y llevarles al abandono total. No obstante, el Señor les ha dotado de una gracia especial y de la fuerza suficiente para continuar afrontando todas aquellas contrariedades aparentemente insuperables ¡Y el Señor les ha recompensado por su fidelidad!

Aquí encontramos la historia de una visión, de una fe, de un coraje, de la obediencia de un hombre procedente de un país tradicionalmente receptor de misioneros.

Actualmente, Neel y Yolène dan muestras, de forma tangible, de que la gran comisión es responsabilidad de todo cristiano, sin tener en cuenta sus raíces geográficas. Son gente como Neel y Yolène las que nos enseñan que el evangelio no tiene por qué ser llevado, precisamente, “A tierras lejanas”, sino que puede ser traído “De tierras lejanas”.

Recomiendo este libro como instrumento de gran valor y como ejemplo excepcional de la responsabilidad de los cristianos en el crecimiento de la iglesia de Jesucristo sobre la tierra.

Dr. David Howard – ex Presidente Alianza Evangélica Mundial

El autor, Neel Wijesinghe, es natural de Sri Lanka (Ceylán). Su testimonio es símbolo elocuente de aquellos misioneros que Dios llamará del Tercer Mundo.
Actualmente es el Director de Centro Arenys, donde reside con su esposa Yolène  en Arenys d’Empordà, Girona, España.

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